¿Cómo evaluar la rentabilidad de un proyecto inmobiliario?

Aquí te ayudamos a conocer los detalles importantes para evaluar con éxito la rentabilidad de algún proyecto que tengas.

La inversión en inmuebles se realiza con la intención de obtener ganancias sólidas y como negocio de bajo riesgo y un tanto conservador, debido que a diferencia de otras inversiones, los bienes raíces sufre considerablemente menos fluctuaciones.

¿Qué es rentabilidad?

La rentabilidad es cualquier acción económica en la que se movilizan una serie de medios, materiales, recursos humanos y recursos financieros con el objetivo de obtener una serie de resultados. Es decir, la rentabilidad es el rendimiento que producen una serie de capitales en un determinado periodo de tiempo. Es una forma de comparar los medios que se han utilizado para una determinada acción, y la renta que se ha generado fruto de esa acción. La regla es que los ingresos superen los egresos y cuando se trata de bienes raíces lo recomendable es que la rentabilidad supere al menos el 5% anual.

Rentabilidad bruta

En este cálculo hace referencia a la inversión total que se ha hecho para adquirir el inmueble en relación con los ingresos que éste representa. Los números que se consideran son brutos, por lo que no se toman en cuenta otro tipo de gastos como impuestos.

La fórmula para calcular la rentabilidad de una inversión es la siguiente:

Ingresos brutos x 100) / Costo total del inmueble

Rentabilidad neta

Para un cálculo de retorno de inversión más exacto, es necesario considerar otros gastos.

El cálculo de la siguiente manera:

Ingresos brutos – Gastos x 100) / Costo total del inmueble

Datos para calcular la rentabilidad de la inversión:

  • Valor de compraventa del inmueble
  • Porcentaje de financiación del préstamo hipotecario
  • Tipo de interés del préstamo hipotecario
  • Plazo del préstamo
  • Mobiliario
  • Instalaciones
  • Gastos notariales
  • Registro
  • Gestión del inmueble
  • Impuestos
  • Seguros asociados al inmueble
  • Gastos de comunidad
  • Pago de servicios (luz, agua, internet, etc.)
  • Otros gastos (reparaciones, mantenimiento)

Escrito por Ivonne Rodríguez

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